Compartir la felicidad y sus beneficios

"Si buscas la felicidad, se puede volver muy escurridiza, mientras que si compartes naturalmente las cosas buenas de tu vida, la felicidad vendrá. El problema es que tendemos a compartir lo que va mal en nuestras vidas, sin aprovechar al máximo el compartir lo positivo".
Frank Fincham

¡Lo conseguimos! Compartimos nuestros momentos felices con todos nuestros seres queridos! Finalizamos con éxito el reto que nos propusimos. ¿Sabes de qué te estamos hablando? ¿Recuerdas que el viernes 31 de enero de este año te propusimos un reto? ¡Ser feliz durante 100 días seguidos!

Teníamos claro que era un desafío y no una competencia y por ello cada día lo vivimos con mucha ilusión. Hubo días en que los momentos felices eran tantos y tan maravillosos que no sabíamos cuál escoger para postear, pero también tuvimos días que parecían tan grises que cuando ese pequeño momento de alegría aparecía nos apetecía más que nunca compartirlo.

Fueron 100 días en los que aprendimos a apreciar las pequeñas cosas, los momentos que suelen pasar inadvertidos pero que si los vivimos intensamente están llenos de significado; tomar una infusión de flores con canela con una amiga, jugar a la cocinita y a la peluquería con una pequeña que tiene muchas ganas de mostrarte su mundo o confirmar que tenemos personas a nuestro alrededor que nos aprecian y cuidan con mucho amor.

Cuando sentimos felicidad y la compartimos, nos podemos beneficiar de muchas maneras: nuestra sensación de bienestar y satisfacción vital es más positiva ya que estamos de un mejor humor cada día, también recibimos cumplidos de otras personas, nos damos cuenta de la suerte que tenemos y nos volvemos mas optimistas, entre otras.

Acostumbrados a compartirlo casi todo: el coche para realizar viajes, la casa para que los gastos sean más fáciles de asumir, la compra en los hipermercados, etc., adoptemos la sana costumbre de compartir también nuestra felicidad. 

Así como algunos de nuestros amigos, nosotras también acabamos el reto y por ello nos sentimos orgullosos y satisfechos por ello, pero aquí no acaba todo! Vamos a seguir siendo felices, viviendo esas experiencias positivas, compartiéndolas de una manera natural y por supuesto respondiendo positivamente a la alegría de los que se animen a hacernos parte de ello.